Publicado: 10 de Febrero de 2016
El sector inmobiliario sigue hablando con cautela de la mejora experimentada por el mercado en 2015 y entiende que 2016 será el año de la estabilización tras casi una década de profunda crisis. Pero, sobre todo, existe la opinión generalizada de que, entre una cosa y la otra, el año que viene volverá a retomarse la construcción de viviendas.
Las estadísticas que maneja el Ministerio de Fomento así lo anticipan. Los promotores privados solicitaron entre enero y septiembre de este año 22.838 certificados de final de obra, lo que supone un ligero repunte del 1,7% respecto al mismo periodo de 2014. De mantenerse este ritmo, el año 2015 acabará con la continuada caída de estos visados desde los primeros años de la crisis.
En paralelo, el número de visados solicitados para construir nuevas viviendas se disparó un 30,5% en los nueve primeros meses del año en comparación con el mismo periodo del ejercicio anterior, hasta sumar 36.031 certificados, el número más alto para este periodo desde 2011.
Teniendo en cuenta que el tiempo de maduración de una nueva promoción ronda los 18 meses, cabe esperar que en 2016 se pongan en marcha obras visadas a finales de 2014 y en 2015.
Así, el presidente de la patronal de promotores constructores de España (APCE), Juan Antonio Gómez-Pintado, cree que tanto los fondos de inversión como las sociedades cotizadas de inversión inmobiliaria (socimis) están llamadas a seguir siendo los protagonistas del sector en 2016, aunque señala que «las promotoras estarán cada vez más presentes y probablemente se verán operaciones conjuntas» entre estos agentes.
Estas operaciones ya se están produciendo en aquellas zonas en las que escasea la obra nueva, con inversores que acuden al promotor tradicional para aprovechar su experiencia en el sector a cambio de poner a su servicio el músculo financiero.
La responsable de Estudios de fotocasa.es, Beatriz Toribio, precisa que «la obra nueva ha empezado a despertar en 2015 y es de esperar que termine por resurgir en 2016 porque existe una importante demanda en grades ciudades como Madrid o Barcelona, a la que todavía no se le ofrece el producto que busca».
Por su parte, el director general de Sociedad de Tasación, Juan Fernández-Aceytuno, señala que «el aumento del precio del suelo en los últimos trimestres indica que podría despertarse el interés hacia los terrenos disponibles para nueva edificación».
OTRAS PREVISIONES PARA EL PROXIMO AÑO.
Con estas perspectivas, fotocasa.es espera que 2016 sea el primero de los últimos ocho años en el que el índice de precios de la vivienda de segunda mano cierre con un incremento interanual, en paralelo a unos menores ratios de avance de las compraventas, no por una menor actividad transaccional, sino porque la comparativa se hará sobre las cifras de 2015, lejos del ‘efecto escalón’ que se ha producido respecto a 2014.
«Otra tendencia que veremos en este sentido es que se estrechará la brecha existente entre la vivienda de segunda mano y la vivienda nueva», añade Toribio.
El presidente de APCE cree que sería una «magnífica noticia» llegar a las 150.000 viviendas vendidas y aboga por una contención de los precios, que, desde Sociedad de Tasación, se ve previsible.
Respecto a las actividades de rehabilitación, Gómez-Pintado no cree que 2016 vaya a ser el del despegue de estas obras porque para ello serían necesarios «muchos cambios normativos», mientras que Toribio cree que la perspectiva es buena para este segmento, pero que «se necesitan incentivos para potenciarlo de una vez por todas».
«No cabe duda de que la rehabilitación jugará un papel relevante, si bien hay muchos frenos todavía en el campo normativo que deberían ser revisados», coincide el director general de Sociedad de Tasación.
ESTABILIZACION O RECUPERACION.
Ante este panorama hay diferentes opiniones a la hora de ponerle nombre a la situación que vive el sector inmobiliario. Fernández-Aceytuno piensa que 2016 podría ser el año de su «consolidación», aunque avisa de que existen incertidumbres relacionadas con el mercado.
«Todavía queda un largo camino para llegar a los ritmos adecuados para un país como España, pero lo que hasta ahora se observa, invita al optimismo», añade. En esta línea, Gómez-Pintado cree que «2015 no ha sido todavía el año de la consolidación» y que, en todo caso, 2016 «debería serlo».
Finalmente, Toribio también cree que «aún es pronto para hablar de recuperación, porque se vende una tercera parte de lo que se compraba hace diez años», pero en su caso prefiere hablar de una situación de «normalización» del sector.
PRINCIPALES RETOS DEL SECTOR.
En cuanto a los principales retos a los que se enfrentará el sector inmobiliario en 2016, Toribio cree que estará el tener capacidad para producir las viviendas que el nuevo comprador demanda en términos de calidad, diseño o ahorro energético, con los precios a los que está dispuesto a pagar, y a la vez dar salida al ‘stock’ de vivienda que hay en España.
Para Fernández-Aceytuno, el sector se enfrenta a la necesidad de dar entrada en el mercado a la demanda embalsada acumulada durante el periodo de crisis, para drenar el ‘stock’ de inmuebles sin vender. Finalmente, desde APCE se han marcado como principal tarea en 2016 el lograr que el sector sea «más transparente» y mejorar su imagen.
LOS PROMOTORES QUIEREN OTRO MINISTERIO DE LA VIVIENDA.
En cualquier caso, ante el incierto escenario político abierto tras las elecciones generales del pasado 20 de diciembre, los promotores constructores de España creen que «tener una secretaría de Estado o un Ministerio de vivienda estaría más que justificado», dado el peso del sector en el PIB.
Esta cuestión no es compartida por Fernández-Aceytuno, quien cree que «no es tan importante el nivel de interlocución como que la sociedad en su conjunto participe en el debate». «Lo esencial es que los responsables políticos escuchen a la sociedad, a la industria en su conjunto», añade.
MADRID, 30 (EUROPA PRESS)